Después de leer la lectura propuesta y el material complementario.
De acuerdo con Esteve en su obra “La aventura de ser maestro”, encontré concordancias con mi labor docente: Primero siendo profesionista aprendí a ser profesor por ensayo y error, con el paso del tiempo sentí libertad de estar en el aula, con el conocimiento de lo que se puede hacer y no en la clase, de ensayar técnicas nuevas, de modificar contenidos y además de ser libre al decir lo que pienso; lo que me proporciona satisfacción y la revaloración de mi trabajo docente. Porque le abro la mente a mis alumnos y además aprendo de ellos. Como lo comenté en “Mi confrontación con la docencia”, en la que afirmo que soy afortunada al ser docente, porque tengo la oportunidad de aprender cuando enseño.
Otro aspecto que creo, es de gran importancia y con lo cual estoy de acuerdo, ya que dentro del relato “Mi confrontación con la docencia”, expongo la oportunidad de trabajar en el aula con personas, que por lo general, tienen una actitud positiva, creativa, con espíritu emprendedor; a las que apoyo, para que puedan ser buenos profesionistas, útiles a la sociedad y sobre todo con calidad humana; es que el objetivo es, ser maestro de humanidad, no basta con dominar los conocimientos académicos, sino rescatar el valor humano del conocimiento, creándoles inquietud, descubriendo el valor de lo que vamos a aprender y apegándolo a la realidad presente, es un desafío personal con base en la comunicación para lograr hacer pensar por cuenta propia a mis alumnos. Pues lo que más influyó en mi decisión de ser maestro fue la interacción con los alumnos y la exigencia de estar constantemente en actualización profesional, además de que es una labor muy noble que se apega a mis intereses personales.
Todo esto se puede ver reflejado y se comprueba al ver que nuestros egresados, ahora padres de familia y profesionistas, ingresan a sus hijos al plantel, porque reconocen la calidad humana y académica con la que se trabaja en él.
Santos Guerra en su obra “La Concepción del Profesor”, coincide con Esteve y conmigo al mencionar: que se debe de comprender y tener la diligencia necesaria para poner en práctica aquello que los teóricos, investigadores y administradores indican. Así mismo, señala que la educación y la enseñanza, están cruzadas por valores de diversa naturaleza y prepara a los alumnos para la vida y la sociedad, con esto, aterrizando el objetivo de ser un maestro de humanidad.
Lo que me causa insatisfacción, es que no contamos con el equipo ( Lap top, cañón electrónico, equipo de medición en el laboratorio, entre otros), suficiente para cubrir las necesidades de los programas de estudio. De acuerdo con Santos Guerra al exponer que hace falta desarrollar estrategias reflexivas sobre la realidad pues es preciso que las prácticas no se conviertan en retroceso, respecto al progreso, lastrada por la inercia y la falta de medios. Por lo que reafirmo en “Mi confrontación con la Docencia”, les doy solución con el apoyo de los alumnos, con mi tiempo y mis recursos, considerando que lo esencial es que el alumno aprenda y cubrir los objetivos del programa.
Referente a la lectura de Esteve, en mi particular opinión muestra dificultades, que son hasta cierto punto sencillas de resolver a través de la experiencia del docente frente a grupo y la continua actualización técnica y pedagógica. Considero que al menos en mi práctica docente, actualmente estoy enfrentando otro tipo de dificultades, que atañen al comportamiento del alumno en sí y en las que no tengo injerencia alguna, que afectan en su aprovechamiento escolar, tales como:
· La necesidad al verse obligados al contribuir en la economía familiar, integrándose al sector productivo tempranamente. Y en ocasiones en actividades nada recomendables.
· Falta de Comunicación familiar, lo que ocasiona que muchos jóvenes adquieran una paternidad no planeada que afecta su plan de vida.
· La actual situación económica que enfrentamos, por lo cual los padres de familia se ven obligados a tener 2 empleos, tiempo que restan a la supervisión y control de sus hijos, ignorando que hacen con su tiempo dentro y fuera del plantel, e imposibilitados en ocasiones a acudir al llamado, del tutor para encontrar formas comunes de solución.

Hola Rosi, gracias por tu comentario en mi blog. Para mí la lectura de Esteve fue tan real, tan motivante, deja algo de sí en esa lectura, que no puedes hacer otra cosa más que reflexionar sobre tu labor docente, observar tus aciertos y errores, y corregir éstos últimos, pues nuestra razón de ser son los alumnos; y como docentes estamos frente a una serie de dificultades externas e internas que nos impiden llegar a los estudiantes, entre ellas la situación económica que se vive en la actualidad, más un darto importante que se encontró en una entrevista que se hizo a diversos jóvenes: muchos deseta porque no le encuentran razón de ser a la escuela y ahí es donde el maestro juega un papel vital.
ResponderEliminarLo que comentas, no es más que la realidad que nos toca vivir.
Saludos