
¿Qué hacer para que los conocimientos enseñados estén cargados de significado y tengan sentido para el alumno?
La Matemática debe ser contextualizada, adaptada a quiénes va dirigida, por lo que pienso en las características del grupo al adaptar los contenidos, de otra manera se corre el riesgo de provocar un rechazo generalizado a la asignatura. Uno como educador en este nuevo contexto, asume el rol de mediador. Por lo tanto, debo agregar a mi práctica frente a grupo el establecer situaciones problematizadoras que sean de interés para el alumno y que además trasciendan el ambiente del aula, ya que se debe preparar para la vida.
Se trata de enfrentar al alumno a una situación didáctica que desarrolle valores, actitudes y conductas a través de los pilares de la enseñanza- aprendizaje: el saber, el saber –hacer y el saber- ser, previo a todo esto debo reconocer y establecer en el currículo los cambios ocurridos en la tecnología y en la sociedad, para lograr las adecuaciones necesarias. El alumno construye así un conocimiento contextualizado.
Por otro lado, al incluir las nuevas tecnologías de información para que el alumno sea capaz de transferir sus conocimientos con mayor capacidad de experimentar y de aprender a aprender; al desarrollar un ambiente en el aula para que pueda comunicarse y de trabajar colaborativamente; se logrará establecer un espíritu innovador con mayores capacidades de resolución de problemas, de manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio.
Si bien es cierto que la transformación de la práctica pedagógica del docente depende en gran medida de su capacitación y de su cambio actitudinal, también se deben asegurar ciertas condiciones materiales mínimas en las escuelas, tales como una infraestructura adecuada, la presencia de equipos, talleres adecuados, textos y de otros materiales didácticos. Pero los indicadores para estimar los cambios en las prácticas seguirán recayendo sobre la acción del docente, por lo que pretendo mejorar el nivel de comunicación con los estudiantes, ser más afectiva, más humanista.
Se trata de enfrentar al alumno a una situación didáctica que desarrolle valores, actitudes y conductas a través de los pilares de la enseñanza- aprendizaje: el saber, el saber –hacer y el saber- ser, previo a todo esto debo reconocer y establecer en el currículo los cambios ocurridos en la tecnología y en la sociedad, para lograr las adecuaciones necesarias. El alumno construye así un conocimiento contextualizado.
Por otro lado, al incluir las nuevas tecnologías de información para que el alumno sea capaz de transferir sus conocimientos con mayor capacidad de experimentar y de aprender a aprender; al desarrollar un ambiente en el aula para que pueda comunicarse y de trabajar colaborativamente; se logrará establecer un espíritu innovador con mayores capacidades de resolución de problemas, de manejo de la incertidumbre y adaptación al cambio.
Si bien es cierto que la transformación de la práctica pedagógica del docente depende en gran medida de su capacitación y de su cambio actitudinal, también se deben asegurar ciertas condiciones materiales mínimas en las escuelas, tales como una infraestructura adecuada, la presencia de equipos, talleres adecuados, textos y de otros materiales didácticos. Pero los indicadores para estimar los cambios en las prácticas seguirán recayendo sobre la acción del docente, por lo que pretendo mejorar el nivel de comunicación con los estudiantes, ser más afectiva, más humanista.
